Fábrica, como popularmente se conoce entre todos los voluntariados, nació de la idea de seis jóvenes con un gran deseo de cambiar el mundo, Dr. Fantasía, Dr. Narinas, Dr. Click, Dra. Payas-hadas, Dra. Sonrisitas, Dra. Música o llamados también la “Generación 0” o “sonrisaurios”.
Esta fundación está inspirada en las obras que realiza el Dr. Patch Adams, que promueve medios alternativos de sanación para enfermos tomando como base la risoterapia.
La risoterapia es una técnica psicote rapéutica con tendencia a producir beneficios mentales y emocionales por medio de la risa. Y se trata que las sesiones de risoterapia se practiquen en grupo aprovechando el contagio de persona a persona, ya que reír en grupo no es lo mismo que hacerlo solos y de esta forma el efecto grupal estimula a los que normalmente no reirían.
La filosofía de trabajo de esta organización se basa en nunca dejar de sonreír
y para lograrlo utilizan varios medios como los malabares, mimo, actuación, títeres, acrobacias, pinta caritas, entre otros. Todas estos medios son aprendidos en la “payaescuela” en donde los futuros doctores de la risa aprenden todas estas técnicas para hacer sonreír, es una escuela que por seis meses les enseña a los voluntarios a dar amor y a estar bien con ellos mismos.
“Fábrica me cambió la vida, aunque llevó poquito tiempo, es un lugar en el que todos estamos por un mismo objetivo, que es amar, somos gente amando gente” comentó el Dr. Pachun.
Ahora la fábrica de sonrisas se esta convirtiendo en una producción masiva de risas , y en Guatemala ya se empezó a expandirse al interior como en Coatepeque, ya que los primeros sonriseros de este departamento están a punto de recibir su bata y su nariz roja, lo que los convertirá en unos nuevos doctores de la risa. También en esta última generación hubieron dos voluntarios salvadoreños que piensan implementar la risoterapia en El Salvador.
“Alegría, algo diferente, el lugar que el mundo necesita para poder tener una sociedad feliz y en paz, es mi definición de fábrica. Una sonrisa vale mucho más que mil palabras y fábrica me ha enseñado a dar lo mejor de mí a todas las personas que me rodean. Nosotros ya tomamos la decisión de cambiar nuestra vida y hacer las cosas bien, y como jóvenes nuestra tarea es dar paz y amor a todos” declaró la Dra. Auch!!!
El Dr. Pachun y la Dra. Auch!!! acaban de convertirse en la 4ta generación en recibir su bata y su nariz, con orgullo nos comentaron que ser un sonrisero es una de las experiencias mas gratificantes de sus vidas, y que esperan que para la 5ta generación que iniciará en enero próximo la convocatoria de los voluntarios sea aún mayor.